El Consejo Estatal Ciudadano de la Comisión Local de Búsqueda de Personas en el Estado de Querétaro emitió una alerta tras detectar un preocupante caso en el municipio de Pedro Escobedo, donde un menor de edad estuvo a punto de ser reclutado de manera ilegal a través de plataformas de videojuegos en línea. Este incidente pone de manifiesto una modalidad delictiva que ha encendido las alarmas entre las autoridades locales encargadas de la localización y prevención de desapariciones, ya que representa una amenaza directa que se infiltra en los hogares bajo la apariencia de un simple entretenimiento digital.
Sergio Eduardo Paredes Trejo, integrante del mencionado organismo ciudadano, advirtió que este método de enganche se ha transformado en un foco de atención prioritario para los defensores de los derechos de la infancia y la seguridad pública. El riesgo principal radica en que los jóvenes interactúan de forma cotidiana en espacios virtuales mientras sus familias permanecen cerca, lo que genera una falsa sensación de seguridad que impide a los padres detectar a tiempo el peligro al que están expuestos sus hijos.
El modus operandi identificado por el especialista revela una estrategia deliberada por parte de los delincuentes, quienes utilizan la interactividad de los videojuegos de red para estudiar los comportamientos de los usuarios. Mediante este monitoreo pasivo, logran identificar perfiles de adolescentes en situaciones vulnerables, obtienen de manera sutil datos personales sobre su entorno y entablan conversaciones diseñadas para ganarse su confianza antes de dar el paso hacia un contacto más directo o físico.
El análisis del caso específico de Pedro Escobedo sirvió para comprender a detalle esta metodología de captación cibernética. De acuerdo con el seguimiento institucional, los captadores realizan un análisis exhaustivo del menor a través de internet para posteriormente engancharlo mediante ofertas que resultan sumamente atractivas para su edad, orientadas de manera frecuente hacia propuestas de trabajos con ingresos económicos elevados, lo que incrementa el riesgo de que las víctimas accedan a encontrarse con ellos.




