Macías precisó que, en lo que va del año, el gobierno municipal ha intervenido directamente en tres establecimientos de este tipo. Explicó que varias de estas acciones derivaron de denuncias ciudadanas relacionadas con posibles riesgos para las mascotas, así como con incumplimientos en permisos y licencias.
El alcalde aclaró que estas intervenciones y las posibles suspensiones de actividades no significan que las pensiones para animales estén prohibidas en la capital, sino que deben cumplir con los requisitos legales y las medidas necesarias para garantizar la integridad de los ejemplares.
Para retomar sus actividades, los establecimientos deberán regularizar sus permisos, acreditar la capacitación de su personal y demostrar ante la Secretaría de Bienestar Animal que sus instalaciones cumplen con las condiciones adecuadas para brindar un entorno seguro a las mascotas.
De esta manera, el municipio busca fortalecer la supervisión de estos espacios y garantizar que los animales de compañía reciban un trato adecuado durante su estancia.




