La Central de Abastos de Querétaro iniciará un proceso interno de credencialización para identificar plenamente a las personas que laboran dentro de sus instalaciones, con el objetivo de fortalecer el orden y evitar la presencia de vendedores ambulantes o empleados irregulares que puedan afectar a los comercios establecidos.
El presidente de la Central de Abastos, Guillermo Guillén, informó que hasta 2 mil trabajadores participarán en este proceso, mediante el cual se busca generar mayor confianza entre los clientes y, al mismo tiempo, atender una de las principales demandas de los condóminos: reducir los casos de ambulantaje que se han registrado durante los últimos años.
Explicó que las credenciales serán entregadas a todas las personas que desempeñen alguna actividad laboral dentro de este espacio comercial, entre ellos diableros, vendedores, titulares de establecimientos, transportistas, proveedores, personal administrativo y de revisión, así como trabajadores de cocina, entre otros.
Guillén señaló que, una vez concluida la credencialización, se exhortará a los consumidores a realizar sus compras únicamente en establecimientos cuyos trabajadores se encuentren plenamente identificados. En caso de detectar a personas que laboren sin la documentación correspondiente, podrían ser sujetas a una revisión para determinar su situación dentro de la Central de Abastos.




