SANTIAGO DE QUERÉTARO – Tras las acusaciones públicas vertidas por integrantes de la familia Urquiza Fernández respecto a un presunto despojo inmobiliario que involucraría 269 hectáreas y derechos de agua en el municipio de Huimilpan, el exgobernador de Querétaro, Francisco Domínguez Servién, fijó una postura tajante para deslindarse de los señalamientos. A través de un mensaje público, el exmandatario aseveró que las imputaciones carecen de sustento y aclaró la naturaleza jurídica de los inmuebles en disputa.
«A las y los queretanos, quiero hablarles con claridad sobre los señalamientos de los últimos días. Yo no he despojado a nadie de sus tierras», sostuvo de inicio el exmandatario estatal. Domínguez Servién explicó que en las acusaciones se están confundiendo dos propiedades con historias legales completamente independientes: los ranchos denominados El Salto y La Haciendita. Sobre el primero, enfatizó: «El Salto forma parte de un conflicto patrimonial familiar en el que yo no soy parte, nunca ocupé ese predio, nunca tuve su posesión y nunca me apropié de él».
En ese sentido, la versión del exgobernador detalla que su participación en proyectos inmobiliarios en la zona es ajena al litigio hereditario del que se le acusa en medios. «Mi participación es otra, legal y documentada, un proyecto sobre La Haciendita que no forma parte de la herencia en conflicto y no cuenta con concesión de agua», puntualizó. Asimismo, aclaró que al tener conocimiento del diferendo legal sobre el predio El Salto desde hace tres años, este inmueble quedó totalmente desvinculado de cualquier fideicomiso o desarrollo.
Respecto al origen de los procedimientos penales en el fuero local, Domínguez Servién precisó que el expediente no derivó de alguna acción promovida por su persona ni existe imputación en su contra dentro del proceso. «La denuncia que dio origen a la investigación fue presentada por la propia y única heredera universal, doña María Guadalupe Fernández Villanueva, conocida por la mayoría de los queretanos como Doña Pita. Yo no presenté la denuncia y tampoco aparezco denunciado en esa carpeta», aseveró.
En su mensaje, el político queretano enmarcó la mediatización del caso dentro de la coyuntura política y advirtió que emprenderá acciones legales ante las descalificaciones vertidas en su contra. «Entiendo que en los tiempos políticos que vivimos un litigio familiar pueda llevarse al terreno mediático, pero una cosa es la libertad de expresión y otra la mentira. Las expresiones calumniosas tendrán una respuesta legal que corresponda», sentenció.
Finalmente, el exmandatario reiteró su disposición a que el asunto se dirima con base en los elementos de prueba integrados en los expedientes institucionales. «Yo seguiré dando la cara con hechos documentados y respeto de las instituciones. Las declaraciones pueden cambiar, los expedientes no, y los hechos son claros: yo no he despojado a nadie de sus tierras», concluyó.




