El Secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, dio a conocer que el Gobierno de México presentó una solicitud formal a Estados Unidos para reducir las aranceles y tarifas aplicadas a los automóviles de fabricación nacional. Durante su visita de trabajo a Querétaro, el funcionario federal explicó que esta petición se enmarca en las constantes negociaciones comerciales entre ambas naciones y busca corregir un trato inequitativo dentro del sector automotriz.
Para sostener la postura mexicana, la Secretaría de Economía entregó a las autoridades estadounidenses un estudio comparativo sobre los costos de exportación vehicular. Dicho análisis evidencia que competidores de la industria global como Japón, Corea del Sur, Alemania o Marruecos pagan tarifas de desembarco en torno al 15%, mientras que las unidades producidas en suelo mexicano están gravadas con una tasa del 25%.
Ebrard argumentó que esta disparidad afecta la competitividad regional, subrayando que México debería acceder a un trato preferencial en el mercado norteamericano debido al elevado porcentaje de componentes y insumos originarios de Estados Unidos que se integran en las cadenas de suministro de los vehículos armados en territorio nacional.



