Querétaro reporta una marcada contención en la propagación del dengue al registrar solo dos casos confirmados en lo que va del año, tras desestimarse otros contagios sospechosos evaluados por el sistema de monitoreo epidemiológico local. De acuerdo con la secretaria de Salud de la entidad, Martina Pérez Rendón, la escasa cantidad de pacientes diagnosticados representa un escenario poco habitual en comparación con la dinámica de la transmisión; sin embargo, el paulatino descenso de las temperaturas característico de noviembre empieza a generar un entorno ambiental que contribuye a disminuir la proliferación del virus.
A pesar de este panorama favorable, las autoridades sanitarias advierten que el peligro de infección continúa presente mientras persistan precipitaciones pluviales o depósitos de agua estancada que faciliten la reproducción de los mosquitos vectores. El factor climático decisivo ocurrirá conforme se consolide la temporada invernal hacia finales de mes, momento en que el descenso constante de la temperatura limitará significativamente la densidad de la población del insecto y reducirá la probabilidad de nuevos brotes a niveles mínimos.



