La alcaldesa de Cadereyta, Astrid Ortega, negó que el gobierno municipal mantenga adeudos con los proveedores encargados del servicio de recolección de basura y señaló que el conflicto registrado recientemente corresponde únicamente a un proveedor en particular.
Esto, luego de que dicho proveedor presuntamente arrojara cerca de una tonelada de residuos en calles del Centro Histórico de Cadereyta como medida de protesta por un supuesto adeudo de la administración municipal.
Ortega explicó que los pagos correspondientes a los proveedores del servicio se encuentran debidamente etiquetados dentro del presupuesto municipal, por lo que descartó que exista un incumplimiento generalizado o imposibilidad para cubrirlos en tiempo y forma.
Detalló que la situación se originó con un proveedor que cuenta únicamente con un camión para realizar las labores de recolección y que, de acuerdo con la versión de la alcaldesa, habría dado personalmente la instrucción de depositar los residuos en la vía pública, conducta que podría derivar en una sanción administrativa.
La presidenta municipal agregó que el vehículo utilizado por el proveedor ya no cumplía con las características requeridas en materia de rendimiento y regulación para continuar prestando el servicio, motivo por el cual no se renovó el contrato.
Ante esta situación, Ortega consideró que la protesta habría generado inconformidad por parte del proveedor y sostuvo que este tipo de manifestaciones podrían tener un trasfondo político, particularmente ante la proximidad de los tiempos electorales.




