El Partido Acción Nacional (PAN) en Querétaro exigió al Gobierno Federal transparentar las acciones de mitigación y compensación ambiental relacionadas con las obras del Tren México-Querétaro, ante la afectación prevista de más de 90 hectáreas de flora.
El presidente del Comité Directivo Estatal del PAN, Martín Arango, acompañado por la secretaria general, Iris Alafita, y el secretario de Acción Ambiental, Luciano Quadri, señaló que existe una Manifestación de Impacto Ambiental que contempla dicha superficie; sin embargo, afirmó que persiste la falta de claridad sobre las medidas que se implementarán para compensar los daños ambientales.
Arango planteó cuatro exigencias a la Federación: precisar dónde, cuándo y cómo se llevarán a cabo las acciones de mitigación y compensación; presentar un inventario de los ejemplares que serán afectados; justificar técnicamente cada retiro de árboles, y establecer un mecanismo de seguimiento que permita verificar el cumplimiento de las compensaciones ambientales.
“Queremos saber dónde, cuándo y cómo se estará llevando; exigimos un inventario de los ejemplares que serán afectados; queremos que cada retiro tenga una justificación técnica y también un mecanismo de seguimiento para comprobar que las compensaciones se cumplan”, declaró.
El dirigente estatal aclaró que el PAN no está en contra del desarrollo del proyecto ferroviario, la conectividad ni el crecimiento de Querétaro, pero sostuvo que, al tratarse de una obra del Gobierno Federal, se requiere transparencia y respuestas claras sobre sus impactos.
“Querétaro no va a ser el siguiente Tren Maya”, afirmó Arango, al cuestionar las acciones ambientales de la administración federal y señalar que existe desconfianza entre la ciudadanía ante la falta de información sobre el manejo de la flora que será afectada por las obras.
“Presumen un programa que se llama Sembrando Vida, pero aquí, en Querétaro, lo único que ha sembrado es desconfianza”, sostuvo.
Finalmente, el presidente estatal del PAN aseguró que el partido dará seguimiento al desarrollo de las obras para evitar que el crecimiento de la infraestructura se traduzca en daños ambientales sin medidas adecuadas de compensación.
“Sí queremos un Querétaro conectado, sí queremos desarrollo y avanzar, pero no a costa de nuestros árboles, de nuestro medio ambiente y de nuestro futuro”, concluyó.




