Tras sufrir lesiones por la caída de un árbol en la céntrica Alameda de Querétaro, la niña Maylen, de 12 años, fue dada de alta del Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer. Manuel Alcocer Alcocer, director de este centro hospitalario estatal, confirmó su salida del nosocomio luego de mantenerla bajo observación y evaluación médica especializada tras el aparatoso percance.
A su arribo al hospital el mismo día de los hechos, la menor fue ingresada con múltiples equimosis —es decir, hematomas o moretones visibles— localizados de manera predominante en su brazo derecho. De igual forma, el cuerpo médico identificó que la paciente presentaba un elevado nivel de estrés e impacto emocional provocado por la situación de emergencia vivida en el espacio público.
Para descarrtar cualquier complicación de gravedad que no fuera perceptible a simple vista, el personal médico le practicó de inmediato un protocolo de estudios de imagenología de alta precisión, incluyendo tomografías computarizadas de cráneo, tórax y abdomen. Los resultados de estos análisis clínicos resultaron negativos, permitiendo al equipo de salud descartar de manera definitiva cualquier tipo de daño o lesión interna en sus órganos vitales. A la par, las radiografías aplicadas en el brazo derecho confirmaron la ausencia de fracturas óseas, determinando que los malestares en la extremidad correspondían únicamente a contusiones superficiales producto del golpe.
Como parte de la atención integral brindada a la paciente, también se detectó una hemorragia en la conjuntiva de su ojo derecho. Ante este hallazgo, la menor fue canalizada e interconsultada con el Instituto Mexicano de Oftalmología (IMO), una institución especializada en la región, donde médicos oftalmólogos valoraron la zona afectada y dictaminaron que la efusión sanguínea correspondía a una lesión traumática meramente superficial que no ponía en riesgo su función visual. Una vez concluidos los estudios, descartados los riesgos mayores y asegurada su estabilidad física y emocional, se determinó que la menor se encontraba fuera de peligro y en condiciones óptimas para continuar su recuperación en casa.




