A más de un año y medio de la implementación de la «Ley Kuri» en el estado de Querétaro, los primeros balances sobre la regulación del uso de teléfonos celulares en los planteles escolares muestran un impacto favorable en la dinámica educativa. Martha Elena Soto Obregón, Secretaria de Educación de la entidad, dio a conocer que el 40 por ciento de las y los alumnos de educación básica y media superior ha percibido una mejora sustancial en su rendimiento académico tras la restricción de estos dispositivos en el aula.
La estrategia gubernamental ha trascendido la simple prohibición de los teléfonos móviles, consolidándose como un modelo integral de salud digital y convivencia escolar. Este esquema abarca jornadas de capacitación constante, acompañamiento continuo a las comunidades educativas y el fomento de entornos virtuales seguros dentro y fuera de las instituciones.
Los datos que respaldan estos avances surgen de mediciones internas elaboradas por la propia Secretaría de Educación en conjunto con análisis de organismos externos. Destaca la evaluación realizada por el Centro para la Juventud Digital de la Universidad de Washington, la cual dio seguimiento continuo a lo largo de un ciclo escolar completo a una muestra representativa de 15 mil 281 estudiantes y 301 docentes de nivel medio superior.
Los hallazgos también reflejan una transformación positiva desde la perspectiva docente: el 55 por ciento del personal académico reportó un incremento en la efectividad de sus clases. De acuerdo con las observaciones del profesorado, el menor uso de pantallas dentro de las aulas ha derivado de manera directa en mayores niveles de atención y concentración, un aumento en la participación activa y un fortalecimiento del trabajo colaborativo y en equipo entre la comunidad estudiantil.




