Durante la primera mitad del año, el Programa de Seguro de Desempleo logró beneficiar a un total de mil 963 personas que perdieron su fuente de ingresos, según informaron las autoridades estatales a través de Liliana San Martín Castillo, titular de la Secretaría del Trabajo. El impacto de esta iniciativa no solo se limitó a la asistencia financiera temporal, sino que también funcionó como un canal efectivo de vinculación laboral, consiguiendo que el 60 por ciento de los beneficiarios lograra reincorporarse formalmente al mercado de trabajo durante este periodo.
El esquema opera bajo una doble vertiente que combina el soporte económico con el acompañamiento activo en la búsqueda de empleo. Por un lado, otorga un estímulo económico de tres mil 500 pesos mensuales por un periodo máximo de dos meses a los ciudadanos que cumplan puntualmente con las reglas de operación y los requisitos del programa. Por el otro, el mecanismo está diseñado para incentivar la proactividad de los usuarios, ya que el otorgamiento del segundo pago mensual está condicionado a que las personas demuestren y acrediten que han asistido puntualmente a sus respectivas entrevistas laborales. Con este enfoque, la dependencia busca asegurar que los participantes no solo reciban un alivio económico inmediato, sino que también mantengan una búsqueda constante que les permita estabilizar su situación laboral a corto plazo.



