Debido a las obras de modernización y mantenimiento que el Gobierno Federal ejecuta en la carretera federal 57 (México-Querétaro), se han registrado dos deslaves en la zona conocida como la Cuesta China, un tramo que históricamente presenta una alta afluencia vehicular y complejidad geográfica. Sonia Carrillo Rosillo, coordinadora de la Comisión Estatal de Infraestructura, reportó que estos incidentes ocurrieron específicamente los días 27 de junio y 2 de julio, fechas que coincidieron con el registro de fuertes lluvias en la región, un factor climático que reblandeció el terreno afectado por los trabajos de construcción.
Ante el riesgo que representaba la acumulación de tierra y piedras sobre la carpeta asfáltica, las autoridades estatales procedieron al retiro inmediato del material con el fin de garantizar la seguridad vial y prevenir accidentes automovilísticos en esta importante arteria vial. Derivado de esta situación, la funcionaria estatal adelantó que formalizarán una petición a las autoridades federales responsables de la obra para que atiendan de manera urgente e integral ese punto crítico, implementando las medidas de contención necesarias que eviten nuevos derrumbes durante la presente temporada de precipitaciones.



