Con el objetivo de optimizar la gestión del recurso hídrico en la zona metropolitana, la Comisión Estatal de Aguas (CEA), a través de su vocal ejecutivo, Luis Alberto Vega Ricoy, anunció un ajuste en sus metas operativas para este año. La corporación busca elevar la eficiencia en la atención de contingencias de la red, estableciendo como objetivo resolver el 90 por ciento de las fugas de agua en un plazo máximo de 18 horas, una reducción significativa frente al estándar actual que se ubica por debajo de las 24 horas para ese mismo porcentaje de reportes.
Esta meta se integra formalmente dentro de una estrategia permanente de la CEA enfocada en la detección y reparación oportuna de fallas en la infraestructura. El enfoque de este programa no se limita a reaccionar ante los reportes ciudadanos o a disminuir numéricamente los incidentes, sino que prioriza la localización anticipada de desperfectos subterráneos o internos que aún no resultan perceptibles a simple vista. Mediante este método de rastreo preventivo, el organismo estatal busca intervenir los puntos críticos antes de que el agua aflore a la superficie, mitigando de forma más efectiva las pérdidas del líquido en las líneas de distribución y agilizando los tiempos de respuesta institucional.



