El gobernador del estado de Querétaro, Mauricio Kuri González, respaldó públicamente su postura de vetar u observar la Ley de Identidad de Género que había sido aprobada previamente por el Poder Legislativo local. El mandatario justificó esta medida argumentando que la propuesta legal, tal como fue redactada, repercute de manera directa en la población infantil y adolescente, introduciendo además posibles complicaciones tanto legales como sociales que impactarían a los núcleos familiares de la entidad.
De acuerdo con el titular del Ejecutivo estatal, la determinación se tomó tras realizar un análisis detallado del documento legal, el cual calificó de carecer de la claridad necesaria y presentar vacíos importantes. En su declaración, Kuri González enfatizó que su decisión se apartó de cualquier cálculo de conveniencia electoral o popularidad política, orientándose en su lugar por el compromiso y los deberes institucionales que le corresponden al frente del gobierno queretano.
El gobernador profundizó en los puntos críticos de la iniciativa, señalando que existen dos áreas principales donde los derechos de los menores quedarían desprotegidos. Por un lado, advirtió que la normativa validaría procedimientos legales mediante determinaciones de la autoridad que podrían contravenir los preceptos constitucionales, debido a que no se garantiza plenamente el principio del interés superior de la niñez y la adolescencia.
Por otro lado, la objeción del mandatario se centró en que el marco propuesto facultaría a los ciudadanos para realizar la modificación de su género en actas y documentos de identidad oficiales de forma directa, suprimiendo el requisito de presentar evaluaciones médicas, diagnósticos u otros trámites previos. Desde la perspectiva del Ejecutivo, esta flexibilidad en la rectificación registral provocaría repercusiones considerables en la dinámica interna de las familias y en el funcionamiento de diversos sectores de la vida civil y comunitaria del estado.




