La delegada del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Querétaro, Martha Eloisa Sánchez Vázquez, reconoció formalmente la compleja situación operativa que atraviesa el Hospital General Regional No. 2 de El Marqués, situado en la zona de La Pradera. De acuerdo con la funcionaria, este nosocomio enfrenta un serio problema de sobreocupación que lo lleva a operar actualmente hasta al 110 por ciento de su capacidad instalada. Esta saturación es el resultado directo de un incremento constante y sostenido en la demanda de servicios médicos por parte de la derechohabiencia durante los últimos años, un fenómeno ligado al acelerado crecimiento demográfico e industrial que experimenta la región metropolitana de la entidad.
A pesar de la urgente necesidad de mayor espacio para atender a los pacientes, la delegada precisó que una ampliación física del actual edificio es inviable. Lo anterior se debe a una limitante de tipo ambiental y territorial, ya que la parte posterior del inmueble colinda directamente con una zona considerada reserva ecológica protegida, un estatus legal y ambiental que impide por completo cualquier tipo de construcción o intervención de obra pública para extender la infraestructura hospitalaria en ese terreno.
Ante este panorama y la imposibilidad de crecer el hospital de El Marqués, Sánchez Vázquez informó que la institución busca alternativas externas. Para ello, ya se mantienen conversaciones y mesas de trabajo con el Gobierno del Estado de Querétaro con el objetivo de coordinar esfuerzos y fortalecer la infraestructura médica general del IMSS en la entidad. Como parte de estas estrategias conjuntas, la delegada destacó un proyecto específico relacionado con la Unidad de Medicina Familiar No. 11, el cual se está desarrollando y gestionando en estrecha coordinación con el gobernador del estado para ayudar a desahogar la demanda de atención médica en la región.




