Por: Staff
Santiago de Querétaro, Qro.
La construcción del Tren de Pasajeros México-Querétaro no solo promete revolucionar la conectividad del país, sino que ya está transformando la realidad inmediata de las comunidades por donde avanza. Un ejemplo claro es la ampliación del puente vehicular del Cerrito, una obra ejecutada por ingenieros militares que, a solicitud de los colonos, se complementa con una intensa labor de mejoramiento urbano y obra social.
El proyecto, que registra 105 días de trabajo ininterrumpido, tiene programada su conclusión para el próximo 1 de julio (en un plazo de 45 días).
Infraestructura de vanguardia y fin a rezagos históricos
La intervención se concentra en el Tramo 5, el cual abarca más de 150 metros lineales sobre la avenida Corregidora. En este espacio, la zona federal comprende un ancho de 32 metros (16 metros a cada lado desde el centro de las vías actuales) para albergar las dos nuevas vías de pasajeros, que se sumarán a las dos de carga ya existentes.
Más allá de las vías férreas, el proyecto destaca por un enfoque integral de movilidad y servicios públicos:

Movilidad sustentable: Construcción de ciclovías en ambos lados de la vialidad.
Modernización urbana: Instalación de cableado subterráneo.
Accesibilidad universal: Habilitación de rampas para sillas de ruedas y escaleras peatonales totalmente nuevas, como las destinadas a los habitantes del Andador Juana de Arco.
Mitigación pluvial: Construcción de rejillas y nivelación de suelo para erradicar las inundaciones que han afectado a la zona de manera sistemática.
“Yo estoy plenamente contenta… Ya no nos inundaremos, como ha pasado los últimos 20 años. Esto va a beneficiar a cientos de ciudadanos”, afirmó Blanca Sánchez Cifuentes, administradora de un restaurante ubicado frente a la obra.
Impacto social y seguridad comunitaria

La renovación del entorno ya muestra efectos positivos en la seguridad y la cohesión social del barrio. Guadalupe Hernández, vecina con 23 años de residencia en El Cerrito, señaló que las obras han ahuyentado la presencia de indigentes que solían concentrarse en el sitio. «Las nuevas obras dan un mejor aspecto a nuestro barrio. Las calles están limpias», aseguró.
Por su parte, Marcelo Hernández, estudiante de preparatoria, destacó que el trabajo conjunto con el Municipio de Querétaro ha permitido detectar y reparar «vicios ocultos» de infraestructuras antiguas.
Coordinación y trabajo de campo
Para garantizar que las demandas ciudadanas sean atendidas, personal de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) realiza visitas casa por casa para socializar los beneficios del proyecto y canalizar las problemáticas locales.
Esta sinergia ha generado un ambiente de respeto y colaboración mutua entre los 384 colaboradores de la obra y la comunidad. «Nos piden apoyo para mover un árbol o reparar alguna banqueta y lo hacemos. Ellos se acercan y nos ofrecen botellas de agua», relató uno de los ingenieros supervisores.
Viabilidad vial y futuro económico
A pesar de la magnitud de la intervención, el reporte vial indica que el tráfico se mantiene fluido gracias a cortes de circulación debidamente señalizados y al despliegue de más de una docena de bandereros que priorizan y resguardan el paso de los peatones.
Con la promesa de conectar a Querétaro con la Ciudad de México en un tiempo estimado de 45 minutos, los habitantes coinciden en que se trata de una obra histórica. Los vecinos concluyen que el proyecto no solo representa el futuro de la conectividad nacional, sino un motor inmediato para la generación de empleo y el fortalecimiento de la economía local.




