Rosendo Anaya Aguilar, titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (SEDEA), dio a conocer un balance actualizado sobre la presencia del gusano barrenador en el estado de Querétaro. Al cierre del último reporte de fin de semana, las autoridades sanitarias contabilizaron un total de 60 casos activos, los cuales afectan principalmente a las regiones de la Sierra Gorda y el Semidesierto, zonas donde la actividad ganadera y las condiciones geográficas han facilitado la propagación de esta plaga.
Más allá del impacto en el sector agropecuario, la situación ha escalado al ámbito de la salud pública tras la confirmación de dos casos detectados en seres humanos. Según el reporte oficial, estos contagios se localizaron en el municipio de Cadereyta y en la capital del estado, evidenciando que el riesgo no se limita exclusivamente a las zonas rurales o de producción de ganado.
El secretario explicó que el ciclo de infección comienza cuando la mosca deposita sus huevecillos en lesiones o cortes en la piel, donde posteriormente se desarrollan las larvas que se alimentan del tejido vivo. Ante este panorama, el funcionario estatal hizo un llamado urgente a la ciudadanía para extremar las medidas de higiene y cuidado personal.
Se enfatizó que la vigilancia debe ser mayor en grupos vulnerables, particularmente en adultos mayores y personas que presenten heridas abiertas o llagas. La recomendación principal es mantener cualquier lesión debidamente limpia, desinfectada y protegida para evitar que el insecto encuentre un sitio de anidación, frenando así la proliferación de esta condición tanto en animales como en la población civil.




