El presidente municipal, Chepe Guerrero, informó que durante su administración se ha reforzado la operación de la línea de emergencias 9-1-1, logrando reducir en 60 por ciento las llamadas no contestadas y en 28 por ciento los tiempos de respuesta.
Actualmente, el municipio registra un promedio de atención de seis minutos en zonas urbanas.
El alcalde detalló que uno de los principales cambios fue el incremento en el número de operadores, que pasó de 9 a 16 en total, con turnos que crecieron de tres a cinco elementos. Esta ampliación permitió mejorar en 15 por ciento la atención de llamadas en comparación con 2024.
Señaló que al inicio de su gestión existía inconformidad ciudadana por la falta de atención en la línea de emergencias, derivada de un sistema rebasado por la demanda. Ante ello, se implementaron ajustes estructurales para fortalecer la capacidad operativa y mejorar el servicio.
Como parte de estas acciones, se mantiene la capacitación constante del personal bajo el Estándar de Competencia EC1274, alineado al Modelo Cosmos, además de la incorporación de herramientas como uniformes y formación en inglés operativo para optimizar la comunicación durante las llamadas.
Los resultados también han sido posibles gracias a la coordinación tecnológica con el CQ CIAS, que permite el desvío de llamadas en caso de saturación, así como a la reingeniería en la asignación del personal y al fortalecimiento del C4 en tres ejes: incremento de operadores, actualización tecnológica y mayor coordinación con los cuerpos policiales en campo.




