Lo que parecía una jornada legislativa ordinaria se transformó este miércoles en un campo de batalla interno para la bancada de Morena. El diputado federal por Querétaro, Gilberto Herrera Ruiz, lanzó una ofensiva frontal contra su compañero de partido y líder sindical, Pedro Haces Barba, al denunciar un presunto esquema de fraude que ha encendido las alarmas en los pasillos de San Lázaro.
La Denuncia: 100 millones bajo la lupa
En una conferencia de prensa de tono severo, Herrera Ruiz acusó la existencia de un desvío de aproximadamente 100 millones de pesos operado a través de la fundación «México de Mil Colores», vinculada a la CATEM (Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México), organización que encabeza Pedro Haces.
Según el legislador queretano, el esquema habría afectado directamente a:
• 500 maestros que confiaron sus ahorros o pagos bajo promesas incumplidas.
• 100 pensionados del IMSS, un sector especialmente vulnerable que hoy reclama justicia financiera.
Herrera fue enfático al señalar que incluso ha recibido amenazas por parte de operadores cercanos a Haces tras hacer públicos estos señalamientos, lo que eleva la tensión a un nivel personal y jurídico.
El contexto: La mira puesta en la Casa de la Corregidora
Este enfrentamiento no ocurre en el vacío. Gilberto Herrera Ruiz, exrector de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), no ha ocultado su intención de convertirse en el candidato de Morena a la gubernatura de Querétaro en 2027. Tras haber sido Senador y ahora Diputado Federal por la Sierra Gorda, Herrera ha construido una base política centrada en la fiscalización y la austeridad.
Sin embargo, analistas políticos locales sugieren que esta «pelea de pesos pesados» es un arma de doble filo:
1. Fortaleza: Reafirma su imagen de político incorruptible que no teme denunciar incluso a los suyos («limpiar la casa desde dentro»).
2. Riesgo: Pedro Haces no es solo un diputado; es un operador clave con enorme influencia en las cúpulas sindicales y políticas de la Cuarta Transformación. Un conflicto de esta magnitud podría cerrarle puertas a Herrera en la Ciudad de México al momento de definir las encuestas internas para la gubernatura.




