Martina Pérez Rendón, titular de la Secretaría de Salud del Estado de Querétaro, informó sobre la situación actual del Hospital General de Querétaro, subrayando que bajo ninguna circunstancia se ha rechazado a pacientes que arriban a las instalaciones por una urgencia médica. Esta aclaración surge como respuesta directa al panorama de saturación que presenta el nosocomio, un fenómeno que se concentra principalmente en el área de urgencias y que ha condicionado la dinámica operativa del recinto.
De acuerdo con la funcionaria, la alta demanda de servicios responde a factores externos, como el incremento de usuarios que poseen esquemas de seguridad social distintos o personas provenientes de entidades vecinas que deciden buscar atención en la capital queretana. Esta afluencia masiva ha provocado que la capacidad instalada de camillas llegue a su límite total, obligando al personal administrativo y médico a implementar medidas alternativas, tales como el uso de sillas reconfortables para asegurar que los pacientes no queden sin asistencia mientras se libera un espacio.
A pesar de estos retos logísticos derivados de la sobredemanda, Pérez Rendón sostuvo que el Hospital General cuenta con una robusta plantilla de profesionales y los recursos técnicos necesarios para dar respuesta a la población. El compromiso institucional se mantiene en garantizar el derecho a la salud, priorizando la estabilización de quienes llegan en estado crítico y gestionando el flujo interno para mitigar, en la medida de lo posible, los efectos de la ocupación máxima en la unidad hospitalaria.




