Luis Alberto Vega Ricoy, vocal ejecutivo de la Comisión Estatal de Aguas (CEA), informó que se gestionará ante la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) la realización de trabajos de desfogue preventivo en la presa Zimapán antes del inicio de la temporada de lluvias.
Esta medida busca establecer una estrategia de prevención que evite repetir las afectaciones registradas el año pasado. En aquel periodo, el embalse alcanzó su nivel máximo de almacenamiento, lo que obligó a realizar dos desfogues de emergencia que derivaron en el cierre operativo del Acueducto II, impactando el suministro de agua.
La propuesta de la CEA enfatiza la importancia de no postergar estas maniobras hasta que las precipitaciones ya estén presentes. El objetivo técnico es reducir el volumen actual de la presa, que se encuentra en los 1,551 metros cúbicos, hasta alcanzar los 1,540 metros cúbicos. Al reducir el nivel a esa cota, se generaría el espacio de amortiguamiento necesario para captar las próximas avenidas de agua sin que exista la necesidad de abrir compuertas de forma abrupta, protegiendo así la integridad de la infraestructura hidráulica del estado.




