El gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, expresó su postura respecto a la posible implementación del proceso de revocación de mandato para la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, sugiriendo que este ejercicio democrático se programe para una fecha posterior a la jornada electoral de 2027. La propuesta del mandatario estatal se fundamenta en la necesidad de preservar la claridad del voto y asegurar que existan condiciones de competencia justa para todas las fuerzas políticas, evitando que ambos procesos se crucen.
Desde la perspectiva de Kuri González, es fundamental recordar que la naturaleza jurídica de la revocación de mandato reside en ser un derecho exclusivo de las y los ciudadanos, diseñado para evaluar el desempeño del Ejecutivo, y no una herramienta a disposición de las administraciones en turno. En este sentido, recalcó que la activación de dicho mecanismo debe nacer estrictamente de una demanda social genuina y no ser impulsada por agendas de carácter partidista.
Aunado a las implicaciones políticas, el gobernador señaló dos preocupaciones logísticas y económicas de gran peso. Por un lado, alertó que la coincidencia de las elecciones intermedias con la consulta de revocación podría confundir al electorado y alterar la equidad en las urnas. Por el otro, destacó el impacto financiero que esto representaría para el erario, estimando que la organización de un evento de tal magnitud requeriría una inversión superior a los 10 mil millones de pesos, lo que demanda un análisis profundo sobre la viabilidad y oportunidad de dicho gasto.




