A dos meses del inicio de la construcción del tren México–Querétaro, realizada por el Gobierno Federal sobre el puente de Prolongación Corregidora Norte, comienzan a registrarse las primeras afectaciones importantes para los comercios ubicados en esta vialidad, reconoció el presidente municipal de Querétaro, Felifer Macías.
El alcalde señaló que al menos una docena de negocios enfrenta dificultades económicas debido a la disminución de clientes, derivada de la reducción de carriles y los cierres a la circulación vehicular en la zona. Ante esta situación, algunos comerciantes ya analizan la posibilidad de traspasar sus establecimientos al no poder cubrir los costos de renta.
Macías Olvera indicó que el Municipio de Querétaro mantiene la disposición de apoyar a los negocios afectados para evitar cierres o pérdidas de empleos; sin embargo, subrayó que la responsabilidad de implementar medidas de compensación corresponde al Gobierno Federal, al tratarse de una obra bajo su ejecución.
Explicó que en mesas de trabajo con autoridades federales se anunció la entrega de apoyos para los comercios impactados, aunque estos se contemplan hasta que la obra concluya. Por ello, el gobierno municipal prepara un programa emergente de respaldo dirigido al comercio formal ubicado sobre esta avenida.
Finalmente, el edil destacó que, hasta el momento, las afectaciones han sido limitadas y que la obra registra un avance favorable, por lo que se espera que las etapas más complejas puedan concluir incluso antes de lo previsto y así permitir la reactivación plena de la actividad comercial en Prolongación Corregidora Norte.




