La diputada Claudia Díaz Gayou, coordinadora de la Fracción Legislativa del Partido del Trabajo (PT) en la LXI Legislatura del estado, dio a conocer la iniciativa de ley que reforma y adiciona diversas disposiciones del Código Ambiental del Estado de Querétaro, en materia de prohibición del uso de pirotecnia, protección del medio ambiente y bienestar animal, la cual ya fue ingresada a la Oficialía de Partes del Poder Legislativo.
Durante la presentación, la legisladora estuvo acompañada por Jerónimo Sánchez, director de Animal Heroes; Erika Rosales, representante de Hábitat Supreme, y Marco Antonio Esperón, de la asociación Tierra Paraíso, con quienes se trabajó de manera conjunta la propuesta legislativa.
Claudia Díaz Gayou explicó que el objetivo de la iniciativa es proteger el medio ambiente, la salud de la población y el bienestar animal, mediante la regulación estricta y la prohibición del uso de pirotecnia contaminante. Detalló que los artificios pirotécnicos generan contaminación atmosférica y acústica, emiten partículas y metales pesados, y provocan afectaciones graves a la salud pública, especialmente en niñas y niños, personas adultas mayores y quienes padecen enfermedades respiratorias.
Asimismo, señaló que la pirotecnia causa estrés, lesiones e incluso la muerte de animales domésticos y fauna silvestre, además de representar un riesgo constante de incendios y accidentes. En este sentido, afirmó que la propuesta plantea un cambio de enfoque, para dejar atrás prácticas altamente contaminantes y riesgosas, y transitar hacia celebraciones más modernas, seguras y sustentables.
La diputada destacó que la iniciativa introduce por primera vez en el Código Ambiental del estado una definición clara de artificio pirotécnico y de la pirotecnia como actividad, reconociéndola expresamente como una fuente de contaminación atmosférica y acústica, lo que permitirá su regulación desde una perspectiva ambiental y no únicamente administrativa o de protección civil.
Indicó que se propone derogar la disposición vigente que normaliza el uso de fuegos artificiales en fiestas y celebraciones públicas como una fuente de contaminación municipal, para sustituirla por un marco normativo actualizado y responsable.
Uno de los ejes centrales de la reforma es la prohibición permanente del uso de pirotecnia en actos y eventos oficiales organizados por los Poderes públicos y entes gubernamentales, con el propósito de enviar un mensaje claro sobre la responsabilidad del Estado en la protección ambiental y el bienestar animal.




