El presidente del Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional en Querétaro, Martín Arango, lamentó el fallecimiento de 13 personas tras el descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido en Oaxaca, y advirtió que se trata de una tragedia que no puede ser minimizada ni encubierta, al estar relacionada con decisiones irresponsables tomadas desde la corrupción.
Arango señaló que este hecho no responde a fallas técnicas ni a un accidente inevitable, sino a prácticas de opacidad, amiguismo y negocios familiares que, afirmó, fueron transformados en obras públicas sin controles reales de calidad. Sostuvo que dichas decisiones hoy están cobrando vidas humanas.
El dirigente estatal del PAN subrayó que la responsabilidad política y administrativa no puede evadirse mediante discursos o excusas, y aseguró que las obras impulsadas durante la llamada Cuarta Transformación han estado marcadas por la improvisación y el favoritismo, lo que las ha convertido en proyectos frágiles y mal planeados.
Recordó que desde su construcción, el Tren Interoceánico estuvo rodeado de señalamientos por presunta corrupción, particularmente por la participación de empresas vinculadas a la red de intereses cercana a Andrés Manuel López Beltrán y personas de su entorno.
Martín Arango cuestionó a quién se intentará responsabilizar ahora por esta tragedia y criticó la narrativa oficial que, dijo, busca eludir culpas. Añadió que el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador presumió públicamente la participación de su hijo como asesor honorífico del proyecto, por lo que consideró indispensable que se asuman responsabilidades. “El tren se descarriló tal como se advirtió. La corrupción mata, y esta vez cobró la vida de 13 personas”, expresó.
Finalmente, el dirigente panista manifestó su expectativa de que el Poder Judicial actúe con independencia y garantice justicia a las familias de las víctimas, mediante el esclarecimiento de los hechos, la reparación integral del daño y la indemnización correspondiente. Concluyó que cuando la corrupción dirige las decisiones públicas, las consecuencias terminan siendo fatales para la propia ciudadanía.




