Querétaro, Qro., 17 de agosto de 2025. — En un movimiento contundente para frenar la normalización de la violencia, el gobernador Mauricio Kuri González decretó la prohibición de interpretar o reproducir en espacios públicos música que haga apología del delito o glorifique al crimen, una medida que en la práctica apunta directamente a los llamados narcocorridos, género que en los últimos años se ha popularizado entre las juventudes y ha sido señalado por autoridades, especialistas y padres de familia como un factor que contribuye a la romantización del narcotráfico.
“En Querétaro no vamos contra ningún género, sino contra la perversión de cualquiera de ellos. No se trata de callar voces, se trata de proteger valores”, expresó el mandatario estatal en un mensaje difundido en redes sociales. La decisión incluye auditorios, estadios, ferias, plazas, centros de espectáculos y cualquier recinto de acceso público, con el objetivo de impedir que estos mensajes alcancen a niñas, niños y adolescentes.
El trasfondo de los narcocorridos
Los narcocorridos son una rama de la música regional mexicana que desde hace décadas narra historias vinculadas al narcotráfico. Aunque inicialmente se consideraban crónicas musicales de hechos reales, en los últimos años han evolucionado hacia una exaltación abierta de capos, sicarios y estilos de vida asociados al crimen organizado. Sus letras suelen incluir referencias explícitas a armas, drogas, lujos obtenidos mediante actividades ilícitas y al poder violento como símbolo de prestigio.
Diversos estudios académicos y fallos judiciales, incluida la Suprema Corte de Justicia de la Nación, han advertido que este tipo de contenidos pueden incitar a la comisión de delitos o degradar la moral pública. De hecho, estados como Chihuahua, Sinaloa y Baja California ya habían implementado restricciones similares, en muchos casos con sanciones económicas a artistas y empresarios que incumplen con la normativa.
El impacto social de este fenómeno no es menor: especialistas en psicología social advierten que los jóvenes que consumen de manera reiterada música que normaliza la violencia pueden generar empatía con figuras criminales, adoptar una visión distorsionada del éxito y trivializar la vida humana.
“Querétaro es tierra de paz”
El gobernador Kuri subrayó que Querétaro no es ajeno a los problemas de inseguridad que aquejan al país, pero insistió en que la entidad no permanecerá de brazos cruzados: “No vamos a permitir que se siembre la semilla de la violencia en el corazón de nuestra gente. Es momento de decir, juntos, ¡ya fue suficiente!”.
Asimismo, exhortó a las y los presidentes municipales de los 18 ayuntamientos a reforzar sus reglamentos para que la medida sea eficaz y también abarque espacios privados de entretenimiento, como bares y centros nocturnos, donde con frecuencia se programan estas canciones.
Libertad de expresión con límites
El mandatario defendió la decisión recordando que la libertad de expresión no es absoluta y conlleva responsabilidad. “La libertad no existe sin responsabilidad, y en Querétaro esta no será pretexto para fomentar la violencia o celebrar a los criminales”, recalcó.
El decreto se enmarca en una estrategia más amplia de preservación de la paz social y de fortalecimiento de valores comunitarios. Con esta acción, Querétaro se suma a los estados que buscan contener, desde el ámbito cultural, la penetración de mensajes que glorifican la violencia y el crimen organizado.




