Bajo la coordinación de Katia Reséndiz, presidenta del Consejo Consultivo del Agua, Querétaro dio un paso relevante hacia una gestión más sostenible y técnica del recurso hídrico. En un esfuerzo por sentar las bases del primer programa hídrico estatal, se llevaron a cabo mesas de trabajo interinstitucionales que reunieron a especialistas de diversas instituciones educativas y científicas del estado.
Las sesiones se desarrollaron en las instalaciones del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Electroquímica (CIDETEQ) y contaron con la participación de representantes de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), el Tecnológico de Monterrey, la Universidad Anáhuac, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) campus Juriquilla, la Universidad Politécnica de Querétaro (UPQ), la Universidad Tecnológica de Querétaro (UTQ), la Universidad Politécnica de Santa Rosa Jáuregui (UPSRJ), así como del Consejo Querétaro y la Asociación Mexicana de Hidráulica, entre otros organismos.
Querétaro ante el desafío climático
Durante 2024, el estado fue identificado como la entidad con mayor proporción de territorio afectado por sequía a nivel nacional. Paradójicamente, este 2025 se han registrado precipitaciones atípicas que no han podido ser captadas eficazmente, lo que refleja una carencia en la infraestructura y en los modelos de manejo del agua. Este contraste climático refuerza la urgencia de modificar los esquemas actuales de administración del recurso, transitar hacia modelos basados en la ciencia y anticiparse a los efectos del cambio climático.
Un enfoque técnico, colaborativo y territorial
Como resultado de los trabajos, se generó un reporte técnico con enfoque multidisciplinario, que será la guía para la planeación de proyectos de gestión territorial del agua tanto a corto como a mediano plazo. La metodología aplicada combinó el conocimiento científico, herramientas de pensamiento estratégico y la inclusión de voces ciudadanas informadas. Este modelo busca impulsar políticas públicas legítimas, eficaces y adaptadas a las realidades locales.
Reséndiz destacó que este tipo de ejercicios intersectoriales reconocen las diversas formas en que las comunidades entienden, aprovechan y defienden el recurso hídrico, lo que permite construir soluciones más sólidas y consensuadas.
Un llamado a la corresponsabilidad
En el marco de esta nueva visión hídrica, el Consejo Consultivo del Agua dejó claro que el futuro del agua en Querétaro no depende únicamente de decisiones políticas ni de procesos electorales, sino del compromiso social, académico y gubernamental por igual. La presidenta del Consejo advirtió que no se trata de promesas de campaña, sino de implementar una planeación seria y técnica que permita gestionar de manera distinta y eficiente un recurso vital para todos.
Con este trabajo colaborativo entre ciencia, sociedad civil, gobierno y academia, Querétaro busca consolidarse como referente nacional en la construcción de una nueva gobernanza hídrica basada en evidencia, transparencia y participación.




