CADEREYTA, Qro. — Una noticia que sacude al gremio arbitral mexicano: Luis Octavio Palomares Mujica, silbante de 32 años e integrante de la Comisión de Árbitros de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF), fue encontrado sin vida en una cabaña en Cadereyta de Montes, Querétaro. Su hallazgo pone fin a la angustia de una desaparición que había sido reportada desde el pasado 10 de junio en Toluca, Estado de México.
El cuerpo de Palomares Mujica fue localizado por autoridades queretanas, quienes han señalado que, hasta el momento, no se han encontrado indicios de violencia ni señales que sugieran la intervención de terceros. Servicios Periciales ya realizaron el procesamiento de la escena y se espera con hermetismo los resultados de la necropsia de ley, que serán cruciales para determinar la causa oficial de su deceso.
La búsqueda y la incertidumbre

Luis Octavio Palomares fue visto por última vez en la colonia Cuauhtémoc, en la capital mexiquense. Su ausencia fue notificada por sus familiares a las autoridades, desatando una búsqueda que movilizó a distintos sectores y generó una ola de solidaridad en el ámbito deportivo. La noticia de su desaparición había mantenido en vilo a colegas y allegados.
La Fiscalía General del Estado de Querétaro ha tomado las riendas de la investigación, contando con el apoyo de su homóloga en el Estado de México, que ya fue oficialmente notificada del hallazgo. Aunque las indagatorias siguen en curso, la principal línea de investigación hasta el momento no contempla que estuviera acompañado ni que su muerte derive de un hecho delictivo.
Este trágico desenlace ha provocado una profunda consternación en la comunidad futbolística, con mensajes de pésame y exigencias de claridad en la investigación inundando las redes sociales. Hasta ahora, la Federación Mexicana de Fútbol no ha emitido ningún pronunciamiento oficial ante la lamentable pérdida de uno de sus árbitros.




